Guía de productosINGREDIENTES, USO Y PRECAUCIONES
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ENTENDER LA EVIDENCIA

¿Qué respalda
un beneficio?

Una etiqueta puede describir un ingrediente, explicar una función del cuerpo o anunciar un resultado. Son afirmaciones diferentes y necesitan pruebas diferentes.

La ficha empieza por lo que aporta la presentación, cómo usarla y sus precauciones. Los estudios exploratorios y sus límites se consultan en desplegables. Dentro de ellos usamos colores y palabras para mostrar esa diferencia. El color corresponde a una afirmación concreta, no a una calificación de todo el producto.

Verde

Dato documentado o función del nutriente

La etiqueta confirma un dato, o se describe una función conocida de un ingrediente. La etiqueta del bloque te dice cuál de las dos es.

Que la vitamina C participe en la formación de colágeno no demuestra que una mezcla elimine arrugas.

Ámbar

Evidencia limitada

Hay estudios con límites, resultados de otro preparado o condiciones de uso que esta presentación no permite confirmar. Explicamos el motivo en cada bloque.

No significa «funciona a medias». Tampoco es un porcentaje de probabilidad.

Morado

Beneficio sin confirmar

La información revisada no basta para sostener ese resultado con este producto. Puede faltar un estudio pertinente, la cantidad del ingrediente o la identidad de la fórmula.

No equivale a demostrar que nunca pueda tener efecto. La explicación indica qué falta.

Rojo

Precaución de uso

Hay una advertencia que conviene conocer. Se muestra aparte de los beneficios porque seguridad y eficacia son preguntas distintas.

Que un producto no tenga un bloque rojo no confirma que sea adecuado para ti.

Un estudio de un ingrediente no prueba toda la mezcla

Comprobamos qué se estudió, en quiénes, con qué cantidad y frente a qué comparación. También importa si la fórmula comercial es la misma.

Por ejemplo, un estudio de un extracto de azafrán puede encontrar un resultado favorable. Eso no permite atribuir el mismo efecto a cualquier producto que contenga azafrán, ni a todos los resultados que anuncie.

Una cantidad cercana no cumple automáticamente una condición

Si una afirmación exige una cantidad concreta, no redondeamos hacia arriba para darla por cumplida. Tampoco indicamos aumentar la porción del producto para alcanzar esa cifra.

La guía de EPA y DHA muestra cómo distinguir aceite total, omega-3 y la suma de dos ácidos grasos.

Mejorar una medición no demuestra cualquier beneficio de salud

Un cambio en una prueba, un marcador de laboratorio o una puntuación de cuestionario responde a lo que se midió. No demuestra por sí solo menos enfermedades ni una mejora que todas las personas vayan a notar.

También distinguimos mejorar respecto al inicio de mejorar frente al grupo de comparación. No restamos porcentajes de resultados diferentes.

Cómo leer una ficha en tres pasos

  1. Confirma el país y la presentación. El mismo nombre puede tener otra fórmula.
  2. Revisa sus aportes y precauciones. Distingue composición, función nutricional y advertencias de uso.
  3. Amplía cuando lo necesites. «Estudios y alcance de otras afirmaciones» e «Investigación y referencias del producto» conservan los métodos, límites y fuentes.

Estas categorías ayudan a leer la información; no son una escala clínica validada, un diagnóstico o una garantía. Una función nutricional reconocida en un país tampoco autoriza automáticamente cualquier anuncio en otro.

Fuentes y método de lectura

Contrastamos las etiquetas por país con estudios y documentos originales. Cada ficha conserva sus fuentes. Esta guía explica la diferencia entre composición, función nutricional, resultado clínico y precaución.

Revisión: 8 de septiembre de 2026.